HOUSTON – Una madre en Houston dice que inscribió a su hijo de 3 años en una guardería para ayudarlo a convivir con otros niños y poder trabajar algunas horas en la mañana.
Cuatro días después, asegura que lo recogió llorando, con rasguños en la cara, y más tarde descubrió moretones en varias partes de su cuerpo que la llevaron directamente a la sala de emergencias.
Ahora, la Oficina del Sheriff del Condado Harris investiga lo ocurrido, mientras ella dice que aún no sabe qué pasó dentro del salón de clases en Whiz Children’s Academy.
Una guardería cerca de casa
Lisbeth Morejon contó a KPRC 2 que eligió esa guardería porque estaba a unos seis minutos de su casa.
Dice que su plan era dejar a su hijo por la mañana, trabajar unas horas, y recogerlo más tarde.
El primer día, recuerda, su hijo lloró al dejarlo, pero pensó que era parte del proceso de adaptación.
También dice que al inicio lo colocaron en un salón con niños más pequeños, y luego lo cambiaron a un grupo con niños mayores, algo que le generó incomodidad.
“Mamá, ayúdame… no quiero estar aquí”
Morejon asegura que hubo señales desde el principio.
Dice que su hijo se aferraba a ella y le suplicaba que no lo dejara.
“Me decía, ‘mamá, ayúdame, no quiero estar aquí’.”
Aun así, dice que confió en el personal, pensando que su hijo estaba en un lugar donde lo cuidarían.
La llamada de la guardería
Más adelante esa semana, dice que recibió una llamada de la guardería.
Según Morejon, el personal le dijo que su hijo se había salido del salón varias veces sin permiso y que necesitaba corrección.
Ella dice que respondió que era responsabilidad del personal supervisarlo.
También asegura que preguntó directamente si su hijo estaba lastimado, y le dijeron que estaba bien.
El momento que cambió todo
Morejon dice que al llegar a recogerlo, primero le pidieron firmar unos documentos.
Luego entró al salón de clases.
“Cuando entro al salón donde estaba mi niño, él corre hacia mí llorando… ahí fue cuando le vi dos rasguños en la cara,” dijo.
En ese momento, pensó que tal vez había sido jugando con otro niño.
Dice que decidió regresar al día siguiente para preguntar con más calma.
Lo que encontró al llegar a casa
Pero esa noche, dice que todo cambió.
Mientras lo ayudaba a cambiarse de ropa, notó moretones en varias partes de su cuerpo.
Describe marcas en los brazos, la espalda y otras áreas, incluyendo zonas sensibles.
Dice que cuando tocó uno de los moretones, su hijo le dijo que le dolía.
Fue entonces cuando decidió llevarlo de inmediato a la sala de emergencias.
Lo que le dijo el doctor
En el hospital, Morejon dice que primero le hicieron radiografías y le dijeron que todo parecía normal.
Pero asegura que, al examinarlo más detenidamente, el doctor expresó preocupación.
“Cuando el doctor revisó más a fondo, dijo que esto era lesión a un niño por la cantidad de moretones en todo su cuerpo,” contó.
Dice que el médico dejó eso documentado en el reporte, le indicó que debía hacer un reporte policial, y le sugirió regresar a la guardería para averiguar qué había pasado, si fue otro niño o alguien más.
También asegura que le dijeron que su hijo parecía estar en shock, porque no respondía como normalmente lo hacía.
Cambios en su comportamiento
Morejon dice que desde ese momento su hijo ya no es el mismo.
Asegura que ahora tiene miedo de quedarse solo y le ha dicho:
“Mamá, no te vayas… me van a pegar.”
Dice que planea continuar con atención médica y buscar ayuda adicional para él.
Regresó a pedir respuestas
Al día siguiente, dice que regresó a Whiz Children’s Academy con los documentos del hospital.
Asegura que pidió ver los videos de las cámaras, no solo de ese día, sino de todos los días que su hijo estuvo ahí.
Dice que le respondieron que las cámaras solo muestran en vivo y no graban.
“Le dije, ni la peor cámara en este país deja de grabar,” contó.
Dice que se fue sin respuestas claras.
Lo que más le preocupa
Morejon también dijo que algo más le llamó la atención.
Asegura que vio niños mayores, de aproximadamente 7 u 8 años, en la misma área durante la hora de salida, algo que, según ella, no tenía sentido para un salón de preescolar.
Dice que la directora le dijo que investigaría y le devolvería la llamada, pero asegura que nunca recibió respuesta.
Lo que encontró KPRC 2
KPRC 2 acudió a Whiz Children’s Academy para pedir una reacción.
Al llegar al lugar y tocar la puerta, un trabajador dijo fuera de cámara que “eso no pasó aquí”, pero se negó a hablar en cámara.
Hasta el momento de publicación, la guardería no ha respondido oficialmente a nuestras solicitudes.
Investigación en curso
La Oficina del Sheriff del Condado Harris está investigando.
Para Morejon, la prioridad es clara.
Quiere saber qué pasó dentro de ese salón… y quién lastimó a su hijo.