Una mujer del área de Houston asegura que una conversación casual en un camión de tacos se convirtió en meses de miedo, pérdidas económicas y presuntas amenazas contra su familia.
Ahora, la policía de Pasadena dice que cree que no es la única víctima.
Detectives arrestaron a Irma Aide Hernández por cargos de robo con delito grave y represalias. Investigadores informan que al menos cinco víctimas se han presentado hasta ahora, con pérdidas reportadas que suman casi 40 mil dólares.
La policía está pidiendo que cualquier otra persona que pudiera haber sido afectada se comunique con su agencia local de orden público.
Una familia tratando de hacer las cosas bien
La mujer que habló con KPRC 2 pidió que su identidad fuera protegida porque dice que todavía tiene miedo.
Cuenta que se convirtió en ciudadana estadounidense a los 19 años. Su esposo no.
La pareja ha estado casada por 23 años y tiene tres hijos ciudadanos estadounidenses. Ella dice que durante casi 17 años, su esposo intentó arreglar su estatus migratorio por la vía legal, pero no calificaba para el perdón bajo las reglas anteriores.
Explica que las leyes cambiaron después y finalmente él calificó. Fue aceptado en marzo del año pasado. Aun así, el proceso fue largo e incierto.
“Siempre nos decían lo mismo, que él no calificaba y que tenía que salir del país,” dijo a KPRC 2.
Una conversación en un camión de tacos
La mujer relata que ella y su esposo se detuvieron a comer cerca de un camión de tacos en la calle Edgebrook cuando otra mujer se les acercó.
Dice que tenían un vehículo con placas de Nuevo León y que la mujer comenzó a hacer preguntas. La víctima asegura que la mujer afirmó trabajar para inmigración y que podía acelerar el trámite de los documentos.
“Me dijo que trabajaba para migración y que nos podía ayudar en cualquier momento,” dijo.
La policía de Pasadena señala que esa afirmación era falsa.
El detective John Jernigan, de la división de delitos financieros del Departamento de Policía de Pasadena, dijo que la sospechosa presuntamente se presentó como alguien vinculada a inmigración.
“Básicamente decía que trabajaba para inmigración. A veces decía que era oficial de inmigración,” señaló Jernigan.
Miles de dólares perdidos
La víctima dice que le dijeron que el proceso costaría alrededor de 10 mil dólares. Afirma que terminó pagando aproximadamente 12 mil dólares.
Ese dinero era parte de los ahorros que su familia había apartado para comprar una casa. No quería dar ese paso hasta que su esposo estuviera legalmente en el país.
La policía dice que otras víctimas reportaron experiencias similares.
“Hasta ahora, he encontrado cinco,” dijo Jernigan. “En total, probablemente poco menos de 40 mil dólares que ella ha robado.”
Los investigadores señalan que gran parte de la comunicación ocurrió por mensajes de texto y WhatsApp. Algunos pagos se realizaron a través de Zelle.
Un viaje a la frontera y presuntas amenazas
La víctima asegura que después le informaron que la tarjeta de residencia de su esposo ya había sido aprobada y que estaba en Monterrey, México. Dice que le indicaron conducir primero a Laredo y luego cruzar a Monterrey para recogerla.
Ya en México, comenzó a sospechar y exigió pruebas.
Relata que cuando amenazó con denunciar lo que estaba ocurriendo, la sospechosa hizo una declaración alarmante.
“Pues me dice que si yo la reporto en el puente, ella va a terminar a mi familia antes de que yo llegue aquí,” dijo. “Pero no creo que tú vas a poder soporta vivir sin tener a tu esposo y a tus hijos vivos.”
La mujer dice que regresó a Texas aterrada y dejó de permitir que su hija tomara el autobús escolar por temor a la seguridad de su familia.
“Te cambia totalmente la vida porque no sabes en algún lugar donde tú andas si hay alguien que te está vigilando o no,” expresó.
La policía pide que más víctimas se presenten
Posteriormente, los detectives obtuvieron una orden de arresto y detuvieron a Hernández. Durante un cateo en su vivienda, Jernigan dijo que los investigadores encontraron pilas de documentos relacionados con inmigración que datan desde 2023.
La policía cree que podría haber más víctimas que aún no han denunciado lo sucedido.
Jernigan afirmó que el estatus migratorio no debe impedir que alguien contacte a la policía si es víctima de un delito.
“Animo a cualquier persona que sea víctima de un crimen a que nos contacte, sin importar cuál sea su estatus migratorio,” dijo. “Al final, estamos aquí para ayudar a la gente.”
La policía indica que cualquier persona que crea haber sido afectada debe comunicarse con la agencia de orden público en la ciudad donde vive.
Si tiene información relacionada con este caso, se le pide que contacte al Departamento de Policía de Pasadena.